El futuro de la ecología

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El futuro de la ecología

Desde que se ha instalado la ambición desmedida en el sector de la ecología, fomentada por su popularización y conversión en moda, vengo observando ciertas acciones empresariales que me preocupan debido a su poca coherencia con la filosofía inicial ecologista, que se supone implica tanto el respeto y la conservación del medio-ambiente como potenciar un cambio en la mentalidad de las personas sobre su modo de vida que lleve realmente a esa conservación.
Muchas personas optan por consumir productos alimentarios ecológicos debido a problemas de salud o simplemente por culto a su cuerpo. Éste puede ser el primer peldaño de la escalera hacia la transformación personal y social, pero si no se sigue subiendo y optando por cambiar el estilo de vida contribuyendo con nuestras acciones al freno de la degradación medio-ambiental, por ejemplo adoptando un sistema energético sostenible que puede ir desde la adhesión a una cooperativa de energía verde si vivimos en un piso o instalando una fuente de energía verde si se trata de una casa individual, usando productos ecológicos para nuestra limpieza o reduciendo notablemente el consumo de ropa o artículos de empresas que emplean mano de obra esclava, la pretensión de cambiar el curso de la degradación medio-ambiental y social quedará en una simple pretensión y la práctica de la salud en un acto meramente egoísta.
A continuación, he recopilado información preocupante a mi parecer ya que se trata de falsa ecología manipulada por la industria agro-alimentaria. Leed y reflexionad.

Los sellos de certificación ecológica

Pueden ser una buena orientación acerca de la procedencia de los productos y cómo se producen, siempre sabiendo que son expedidos por entidades a cambio de un pago monetario, a veces alto. Las empresas que los expiden se lucran con estos sellos y su coste incrementa el valor de los productos en el mercado. Tener un sello ecológico puede ser o no una garantía dependiendo del uso que hacen de él quienes lo adquieren. Hoy día, existen alimentos y productos certificados como ecológicos en la gran mayoría de supermercados convencionales. He visto el mismo litro de bebida vegetal de la misma marca, certificado y no certificado, también el aceite de una misma empresa en el mismo formato de botella sólo cambiando su etiqueta, verduras de supermercado certificadas que provocan alteraciones en personas con SQM (Síndrome Químico Múltiple), quilos y quilos de los mismo cereales del mismo tamaño y forma en la misma cadena de supermercados con franquicias en diferentes países de Europa. Os inspira esto confianza? Con sinceridad, a mi no. Los monocultivos no casan con la ecología. Los monocultivos basados en la explotación de hectáreas de tierra destinadas a la producción de un solo producto con el consecuente impacto en la biodiversidad y en la sostenibilidad de las poblaciones que le dedican sus tierras genera mucho más desgaste de los suelos y un impacto social difícil de revertir.

Hoy en día, en mi opinión, la única manera de conocer objetivamente la calidad de los productos que comemos y de mantener y fomentar relaciones socio-económicas más justas es la compra directa, es conocer a los/as productores/as directamente o a través de la participación en una cooperativa de consumo responsable.

El negocio de la quinoa

La quinua, o quinoa como se ha dado a conocer en los paí­ses occidentales, se ha puesto de moda. De ser una palabra desconocida en la mayor parte del mundo ha pasado a formar parte de cartas de los restaurantes y de las recetas que ofrecen blogs y programas de televisión de prácticamente todos los continentes. También se ha potenciado su consumo en ferias ecológicas a través de show-cooking y campañas de marketing especiales.  El año 2013 fue declarado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (más conocida como FAO por sus siglas en inglés) como el Año Internacional de la Quinua, con el objetivo de dar a conocer los beneficios de este pseudo-cereal que se cultiva en la región andina. Pero el mensaje ya había calado mucho antes. Según un informe reciente de la misma organización, entre el año 2005 y el año 2011, el volumen mundial producido de quinua aumentó un 37,3% pasando de 58.443 a 80.241 toneladas. El Comercio Justo ha sido uno de los principales responsables de que la quinua se haya puesto de moda. Durante los últimos anos se ha convertido en uno de sus productos abanderados, gracias a las posibilidades que ofrecí­a para ayudar a comunidades pobres. Según la Coordinadora Estatal de Comercio Justo, a dí­a de hoy la quinua aporta ingresos estables a organizaciones campesinas y consolida prácticas ecológicas (y ancestrales). Sin agro-tóxicos (los quí­micos con los que se riegan los cultivos transgénicos, como es el caso tan difundido de la soja) ni latifundios; se trata de cultivos, en gran parte, sostenibles social y medioambientalmente. Por ello, el presidente de Bolivia, Evo Morales, ha defendido la quinua, ese “regalo ancestral de los pueblos andinos”, como “alternativa digna” frente a la “comida chatarra” del capitalismo, esa misma comida basura que se produce “masivamente” y que, con las grandes transnacionales al frente, busca “imponer” los gustos con “alimentos globales”. Pero la moda conlleva sus riesgos. No toda la quinua es producida bajo estos estándares éticos y muchos han acusado del aumento de precios de este pseudocereal a las tendencias en Occidente. Así­, entre 2005 y 2010, su precio se incrementó más de un 250 por ciento, lo que ha dejado a muchos campesinos sin posibilidades de adquirir el “cereal de los dioses”. En la espiral del lucro en que navega la economí­a mundial, algunos ya temen que la quinua se sume a ese puñado de plantaciones de moda para los inversores globales, como la soja, el maí­z, la caña de azúcar; con el coste que siempre impone el monocultivo. El precio ya lo están pagando los bolivianos, que han visto cómo se triplicaba el precio del cereal en sólo unos años. No es de extrañar; según fuentes oficiales, el 90% de la producción de quinua en Bolivia se destina hoy a la exportación. Y eso a pesar de que, según la FAO (2011), el hambre afectaba en 2011 al 24 por ciento de la población boliviana, unos dos millones de personas. Este crecimiento también entraña otros riesgos, especialmente el acaparamiento de tierras y las prácticas latifundistas que pueden verse impulsadas por el deseo de muchos de sacar la máxima rentabilidad a este alimento. En este sentido, tan sólo en 2012, la superficie cultivada de la quinoa aumentó un 47% respecto al año anterior. En Perú, la producción de quinoa crece a un ritmo anual del 75%. Ninguna moda, por muy ecológica o sostenible que pueda parecer, está exenta de riesgo. El consumo masivo puede traer consigo desequilibrios para las comunidades locales e impactos ecológicos, incluso si la planta que se cultiva es el “alimento de los dioses”.

Fuente: Carro de combate

Polémica relación indirecta de empresas distribuidoras de productos ecológicos con Monsanto:

Lima/Danival

Danival, abre brechas en la “prostitución” de las empresas distribuidoras de alimentos ecológicos. Comprada en 2000 por el grupo farmacéutico francés Viva la Salud, se ha vendido en 2011 a Lima, la empresa belga que a su vez fue comprada por Hain Celestial en 2002.
Después de consultar con el NASDAQ, resulta que los 5 principales accionistas de Hain Celestial son los siguientes fondos de banco: Vanguard, Goldman Sachs, Jennison Associates, Black Rock Fund y Coatue Management. Detrás Vanguard se esconde Monsanto (conocida por llevar a cabo manipulaciones genéticas en los alimentos y emplear herbicidas peligrosos como el Roundup, Philip Morris (cigarrillos), Martin Lockheed (brazos), ExxonMobil (petróleo), Walmart (supermercado n ° 1), Pfizer (farmacéutica), Merck (farmacia), City Group, Bank of America, etc.. se escudan el fondo del Banco Goldman Sachs: Apple, Microsoft, ExxonMobil, Vanguard, Google, General Electric, JP Morgan, Pfizer, Merck, etc.. Detrás de Black Rock están: Apple, Microsoft, ExxonMobil, Coca Cola, Chevron, Procter y Procter, Philip Morris, etc.

Fuente y Más info: https://kokopelli-semences.fr/quoi_de_neuf/bio_pirate

Por el juego del accionariado esto significa pues que Lima y Danival participan, aunque esto sea sólo en proporciones ínfimas, en el capital de sociedades tales como Monsanto, Philipp Morris, ExxonMobil etc…. Esto no cuestiona en ningún caso la calidad de los productos Danival o Lima pero plantea el problema de la independencia de los productores biológicos que se encuentran confrontados con dilemas complicados si desean desarrollarse o hasta sobrevivir en el contexto competitivo actual…

Historia:
1957 Lima fue creada por el belga Pierre Gevaert, quien a través de su padre entró en contacto con el fundador de la macrobiótica, George Ohsawa. Pierre Gevaert experimentando los muchos beneficios de los principios nutricionales macrobióticos, quería compartirla con los demás. Todo comenzó con la venta de algunos productos japoneses en Saint-Martens-Latem y Lima, y con el nombre de la señora Lima Oshawa, nació …
1960-1990 Con una gran cantidad de idealismo e inspiración, Lima se convirtió en uno de los principales productores de alimentos naturales en Europa.
1989 Euronature, una asociación francesa de productores de alimentos de calidad, toma las riendas de Lima.
1995 Woitrin Philippe, director de Lima durante 5 años, crea el holding La Saga, con la intención de adquirir las empresas belgas Euronature: Lima, Nonkels y Bio-Service.
1996 La gestión de Lima se convierte totalmente belga, una vez más.
2001 El Hain Celestial Group, líder del mercado en Estados Unidos en el sector de los alimentos naturales, se expande en Europa con la adquisición de Lima.
2002 Las marcas Rice Dream, Soy Dream y Terra se ponen en marcha en Europa.
2003 Grains Noirs, líder del mercado en Bélgica en caterings, almuerzos de empresas, aperitivos, sándwiches, etc. es adquirida por el Hain Celestial Group.
2004 El ambicioso Hain Celestial Europa refuerza su posición en la categoría no láctea (o leches a base de vegetales), con la toma de control de Natumi, un productor en Alemania.
2005 Celestial Seasonings se introduce en Europa.

Más info: La Bio Piratée, second épisode : Lima/Danival chez Hain Celestial

Si quieres ampliar información actualizada sobre operaciones de compra-venta de empresas que se dedican a la distribución de alimentos ecológicos, puedes leer el artículo “La industria alimentaria se merienda la ecológica” que te aportará datos precisos y para mi escalofriantes sobre este gran negocio en el que no se salva ni una empresa cuyo objetivo principal es hacer dinero usando el auge de la compra de productos con certificado ecológico entre la población.

© Artículo escrito por Agnès Pérez. Todos los derechos reservados. Lo puedes compartir desde esta web. Si deseas difundirlo en otra web o revista, ponte en contacto conmigo.
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