Cocina de aprovechamiento

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La cocina de aprovechamiento es la solución más ética y económica para reutilizar sobras de comida que no hemos podido acabar. También es una solución creativa para reciclar restos de platos y transformarlos en otros distintos haciendo frente a la monotonía de comer durante dos días lo mismo.

La cocina ecojusta implica consumo responsable a la hora de comprar, recurriendo a canales cortos de comercialización, es decir, comprar todo lo que podamos a sus productores. Hemos de potenciar con nuestros hábitos de consumo la soberanía alimentaria comprando el máximo de productos de proximidad y por supuesto, evitar malgastar o tirar alimentos ya sea porque se hacen malos en nuestra despensa o porque hemos cocinado demasiado y aburre comer durante varios días lo mismo.

Tirar alimentos es una irresponsabilidad en un mundo en el que entre un 9 – 10% de la población sobrevive en condiciones de extrema pobreza. A menudo me pregunto cómo la mayoría de los grandes supermercados o ciertos restaurantes pueden seguir fomentando que se tiren productos antes que regalarlos a instituciones o comedores sociales y ni siquiera los dan a las personas que los necesitan coger.

Siempre intento comprar semanalmente, cocinar lo necesario y si algo sobra, lo reutilizo tal y como te explico en algunas recetas a continuación.

¡Hoy empiezo por los postres!

Pudding vegano de pan integral

Mi madre también era mañosa a la hora de re-aprovechar sobras. ella hacía un pudding con el pan seco que había sobrado, leche,  pasas y otras cosas de las que no quiero acordarme :))

Volviendo de mi viaje a Euskadi, para salir del paso y comer algo, compré un pan tipo alemán, de estos negros de centeno, lo metí en una cesta junto a más comida y después de haberlo transportado unos cientos de kilómetros, cuando fui a por él  estaba hecho migas. Cuando llegué a casa, me acordé del pudding de mi mami y lo aproveché para hacer un rico pastel para desayunar como podéis ver en la foto. Es una receta muy rápida y fácil.

Ingredientes: 1 paquete de pan de centeno tipo alemán o cualquier otro pan que ya esté seco, 4 dátiles, 2 c.s. de melaza de arroz, medio vaso de bebida de arroz, una pizca de vainilla en polvo, una pizca de canela en polvo, arándanos secos y almendra rallada para espolvorear por encima, aceite de sésamo.

Preparación: Pon a remojo el pan en la bebida de arroz con los dátiles, canela y vainilla. Cuando se haya reblandecido y absorbido el líquido, añade la melaza y tritura todo hasta que quede una masa fina. Aceita una fuente para hornear, vierte la masa y cuécela en el horno a 170º durante 30mn.

Luego, decora con arándanos y almendra rallada.

Este pudding podría convertirse en un delicioso brownie añadiendo cacao en polvo a la masa.

 

Para aprovechar el sobrante de crema del desayuno y algún paquete de galletas que se hayan quedado un poco blandas, se pueden hacer piezas de repostería increíbles como esta Tarta de crema de arroz con algarroba que recuerda al cheese cake o pastel de queso.

Ingredientes:

Base: 1 paquete de galletas integrales sin azúcar.

Cobertura: media taza de algarroba en polvo + 2 cucharadas soperas de melaza de arroz

Crema de arroz: 2 tazas de crema de arroz integral (como la del desayuno macrobiótico típico que se parece al arroz con leche), 2 tazas de leche de arroz, 2 cucharada sopera de crema de almendras, 4 cucharadas soperas de agar-agar en copos, 4 cucharadas soperas de melaza de arroz, 5 gotas de extracto de vainilla, La ralladura de un limón, Una pizca de sal

Preparación:

Crema de arroz: Hervir la leche de arroz con el agar-agar, la ralladura de limón y una pizca de sal marina durante unos 10 minutos. Añadir la melaza, la crema de arroz y las gotas de esencia de vainilla y pasar por la batidora. Dejar enfriar un poco antes de colocar sobre las galletas.

Crema de algarroba: Mezclar removiendo la melaza con la algarroba.  Colocar las galletas en el fondo del molde. Verter la crema de arroz sobre las galletas y dejar que se enfríe. Cubrir con la crema de algarroba y espolvorear con un poco de canela si se quiere.

 

Una buena opción para aprovechar las verduras que no estás usando es hacer una sopa, puré o crema con ellas si se está en otoño o invierno. En verano, se pueden utilizar en una colorida Ensalada prensada.

Las coles rizadas o repollos que compramos enteros se pueden usar para cocinar al vapor sus hojas verdes, saltearlas con pasas, piñones o con cebolla y manzana y sel corazón de la col, aprovéchalo  para hacer Chucrut u otras verduras fermentadas. Estas recetas las puedes encontrar aquí.

Tortilla de espaguettis

Es una receta que originalmente se hace con huevo pero también se pueden ligar los espaguetis con un poco de harina de garbanzo + semillas de lino. Ideal para llevar de excursión o de almuerzo al trabajo junto a una ensalada pues queda crujiente,  compacta y se puede comer fácilmente. También le puedes añadir verduras o hierbas frescas como  cebollino, cilantro, tallo de puerros  o un pesto de albahaca para darle sabor, aunque así tal cual, está también muy rica.

Ingredientes: un plato de espaguetis cocidos, medio vaso de harina de garbanzo o 3 c.s de de arruruz, 3 c.c de lino remojado 5h en 9c.c de agua, un diente de ajo, aceite de oliva virgen extra, sal marina, pimienta negra molida o hierbas frescas aromáticas.

Preparación: En un cuenco suficientemente grande, diluye la harina de garbanzo o el arrurruz en agua (la cantidad depende del ingrediente. Ha de quedar una mezcla líquida espesa para que amalgame bien con los espaguetis), añade la sal y pimienta y mézcla con los espaguetis. Pica el ajo y saltéalo 20 segundos en aceite directamente en la sartén en la que harás la tortilla. Yo uso una de hierro fundido que me gusta mucho para hacer estas preparaciones ya que no se pegan a ella. Añade los espaguetis a la sartén y procede como si hicieras una tortilla con huevo.

 

Y por supuesto, con cualquier cereal integral o legumbre, estén mezclados o no con verduras, podemos hacer potajes, sopas o deliciosas  Croquetas y hamburguesas  simplemente triturándolos un poco y pasándolos por la sartén o el horno.

Embotar los guisos de legumbre y hervirlos al baño María, además de ahorrar tiempo, evita el congelado, que desnaturaliza energéticamente unos platos tan nutritivos y calentadores del organismo como éstos

En cuanto a los excedentes de nuestra huerta o de la de l@s amig@s que nos regalan, podemos recuperar una costumbre que se está extinguiendo y elaborar nuestras conservas para poder usarlas el resto del año o en momentos de poco tiempo.

¡Que aproveche!

© Artículo escrito por Agnès Pérez. Todos los derechos reservados. Lo puedes compartir desde esta web. Si deseas difundirlo en otra web o revista, ponte en contacto conmigo.
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